Entrevista Exclusiva: Jayro Bustamante, un novel centroamericano que sedujo al jurado de la Berlinale

por © Jon Apaolaza (Berlín)-NOTICINE.com
Jayro Bustamante
El debutante guatemalteco Jayro Bustamante tuvo un triunfal pasó por la Berlinale, clausurada este domingo. El joven guionista y realizador, primer centroamericano en concursar en el certamen alemán, obtuvo el Oso de Plata-Premio Alfred Bauer, por renovar el lenguaje cinematográfico en la tan triste como hermosa "Ixcanul", la historia  una joven maya cakchiquel, llamada María, de 17 años, quien vive con sus padres en una finca cafetalera, sobre las faldas de un volcán activo en Guatemala. En declaraciones exclusivas a NOTICINE.com, Bustamante, quien aboga por que este galardón contribuya a promover una Ley de Cine en su país que aporte fondos para aumentar la producción, nos detalla como ha vivido su aventura berlinesa.

- Defíname su historia en pocas palabras.

“Ixcanul”, que quiere decir volcán en lengua maya, es la historia de una mujer maya en la Guatemala de hoy en día, que trata de buscar su propio destino y a la que no se le permite por el peso social y la discriminación que sufre por ser mujer maya, y además, menor.

- La historia llega a usted después de conocer a la verdadera María, ¿No es así?
Sí. Mi madre trabajaba haciendo campañas médicas en el altiplano de Guatemala, y ella fue quien conoció a María y me la presentó. Después de que María me contara su historia, me quedé muy impresionado por esa impotencia que ella había vivido, y sobre todo, por esa sabiduría con la que se había tomado las cosas para poder seguir adelante. Tras ésto escribí la historia, y volví donde María a contársela, y a pedirle permiso para filmarla, y me dijo, “claro que la puedes contar porque no es sólo mi historia, es la historia de muchas mujeres”, pero también me dijo que tenía unas condiciones, que no quería que su nombre apareciera en la película, ni quería actuar en ella, algo que yo no lo había propuesto, pero me lo dijo. Además, dijo que no la quería ver. Entonces, hasta ahora no la ha visto.

- ¿Qué porcentaje de la película es fiel a los hechos, y qué tanto por ciento es una reinvención?

Yo no diría que es una reinvención, creo que la vida de María la sinteticé y la ficcioné, mezclando otras cosas de la vida de las fincas y de las plantaciones que conocí de chico también. Si me lo preguntas ahora, podría decirte que es exactamente la vida de María porque es la memoria más fresca la que manda.

- Las primeras tres cuartas partes de la película parecen ir en una linea, y después en el último acto nos enfrentamos a un hecho impactante que parece va a cambiarlo todo ¿Para usted qué es más importante en la película, contar la situación de la mujer joven que sufre una serie hechos, o hablar sobre el robo de bebés en su país?
El interés era contar una historia de una mujer, una historia humana, una historia de una familia, una historia de amor, sobre todo un amor filial, que es muy fuerte, y que la madre del personaje principal, lo vive, y lo vive muy bien con la niña, a la que ni siquiera eso se le permite. Yo no creo que el tema del tercer acto esté diluido, simplemente es una catástrofe tan grande que cuando llega te deja helado, y aparte, si no tienes los medios para defenderte ante una cosa así, no hay nada más que hacer la verdad, es una cosa con la que no se puede jugar. Es interesante lo que me preguntas, porque cuando escribí el guión, en algún momento pensé en pasar por laboratorios, y la mayor parte de gente tenía problema con esto. Yo había escrito la película en crescendo, era lo que me interesaba, empezar de una manera contemplativa, e ir creciendo en emoción, el sonido va creciendo, la cámara se va volviendo más audaz, los planos fijos se van moviendo, y todo el mundo, todos los "script-doctor" que leían el guión, decían que el tercer acto tenía que ser el clímax de en medio, pero para mi el interés estaba en cómo hace uno para volverse la victima perfecta para eso, cuales son los ingredientes que llevan a un ser humano volverse la víctima perfecta para eso, y cómo afecta eso a una mujer, como afecta eso a una madre. Ese era el punto que me interesaba.

- El elemento idiomático es importante en su película, al convertirse en una forma de engaño o dominación de los indígenes que no entienden el español. ¿Piensa que la educación y la falta de bilinguismo se ha convertido en un arma política en su país?

Claro, es totalmente eso, pero aparte del problema de haber una falta de interés para que los indígenas hablen español, yo lo que veo más catastrófico es que si en un país el 80% de la población es indígena, que el 20% no haga un esfuerzo hacia las lenguas mayas, porque no son ellos los que tienen que aprender los códigos de la minoría, eso es lo que a mi me parece lo más loco. Aparte, somos un país que tiene 22 lenguas mayas, hay una pluriculturalidad muy grande. Después de que Rigoberta Menchú obtuviera Premio Nobel de la Paz, y la paz se firmara en Guatemala, ha habido un movimiento más grande en las escuelas, y las escuelas en las regiones indígenas ahora son bilingües, se dan las clases en la lengua maya y también en español, pero aún quedan comunidades que no tienen acceso fácil a una escuela, quedan familias que trabajan en fincas y se tienen que mover de sus casas para trabajar la tierra de alguien más, y esta gente sigue igual de afectada.

- Hemos oído que en el proceso de casting tuvieron un episodio divertido, ¿Cómo fue?

Al principio yo empecé haciendo el proyecto de una forma más social, con talleres de expresión para las mujeres, para hablar sobre el tema, para poder reescribir el guión, reforzarlo, y pensaba que ahí podría conseguir a las actrices. Me di cuenta de algo que es obvio, y es que no todo el mundo quiere ser actor, debe ser un porcentaje muy chiquito el de la gente que quiere actuar, entonces no les interesaba, y aparte no podían irse de sus casas, dejar maridos, hijos, padres... porque las chicas también se ocupan de los padres. Entonces tuvimos que buscar una vía mas tradicional, y digo tradicional, porque así fue como conocí a María Telón por ejemplo, actriz de teatro de calle que trabaja en un grupo de teatro que es bastante militante por los derechos de los indígenas. A ella la conocí de esa manera, la vi actuando en un pueblo y la seguí de pueblo en pueblo, por donde iba con su tropa, y la fuerza de esa señora es impresionante, es una actriz nata; entonces fue un encuentro más normal. Después para el personaje principal, el de María, fue mucho más complicado porque costó mucho encontrar a la chica que lo pudiera hacer, y ahí fue cuando nos fuimos a un mercado, alquilamos un puesto, puse la palabra "Casting" arriba, y planté mi cámara, un cuaderno y un lapicero para tomar datos, y nadie vino. Entonces al día siguiente pusimos “se ofrece trabajo”, y teníamos colas de gente que llegaba. Desde ese momento ya la cosa se volvió más simple, a todo el mundo se le dijo que el trabajo en cuestión era para una película. Así hacíamos un filtro de quienes venían realmente en busca de trabajo por un salario, y quienes venían por la pasión del cine, y así fue como conocí a María Mercedes.

- Deducimos que no tenía experiencia, ¿Cómo fue el trabajar con ella?
María Mercedes tenía algo genial. La mujer indígena en Guatemala es, por la historia, sumisa, y aunque María Mercedes llegó al casting amarrada de pudor y llena de timidez, nunca me quitó la mirada de los ojos, tenía realmente una mirada muy fuerte, algo que para mi era muy importante en la película, ya que es una película con pocos diálogos, en la que las expresiones son muy importantes. Para resumirte te digo, María Mercedes, al ver la película me dijo, “recuerdas que cuando empezamos a ensayar y querías que hiciéramos yoga, y yo apenas abría las piernas más de diez centímetros... y viste como terminé haciendo todo” (se ríe), realmente fue mucho trabajo, trabajamos varios meses antes de filmar, nos veíamos todos los días, no hacíamos forzosamente repeticiones de las escenas, pero convivíamos, yo hacía que las dos actrices convivieran mucho juntas, porque necesitaba esa conexión que al final se ve en imagen, que es muy linda y que es la fuerza de la película.

- ¿Aparte del premio, cómo ha sido la acogida de la película en Berlín?
Estamos muy felices, en la proyección de gala la gente se paró y aplaudió a las actrices con ovación, estábamos muy emocionados, y en la calle la gente las ha parado, les hablan y les piden autógrafos, realmente es como un sueño, porque la película la terminamos apenas para estar a tiempo, y como todo ha ido tan rápido y tan unido en el proceso, tampoco es que nos hubiéramos podido preparar ni llenar de expectativas, llegamos como si nos hubieran tirado al agua, y estuviéramos chapoteando, pero felices. Imagínense la increible que resultó al final, además de lo anterior, ganar el premio.

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