Termina la competencia en San Sebastián con "Truman" como favorita y el Premio Donostia a Emily Watson

por © Carolina G. Guerrero (San Sebastián)-NOTICINE.com
Emily Watson con su Donostia (Ana Sanmartín)


Dos dramas infantiles, el español "Un dia perfecte per volar" y el canadiense "Les démons", que no deberían ser relevantes para el palmarés que conoceremos este sábado, han puesto el punto final a una competencia del 63 Festival Internacional de Cine de San Sebastián en la que no han abundado las películas notables. Una excepción es la favorita de la mayoría, "Truman", la coproducción hispano-argentina de Cesc Gay protagonizada por Ricardo Darín y Javier Cámara. La británica Emily Watson, por otro lado,  ha recibido el único Premio Donostia de este año.

"Esta película es un acto de amor de un padre a su hijo, y no deja de ser un testamento que quedará fijado en el espacio y el tiempo", ha dicho el director catalán Marc Recha, sobre "Un dia perfecte per volar", la última de las propuestas españolas para la Concha de Oro, que tiene a su hijo Roc como protagonista, junto al ya veterano Sergi Lopez.

Película bonita pero menor, "Un dia perfecte per volar" es un cuento amable, uno de los que le cuenta el padre al hijo en los atascos que se forman al ir al colegio, y con los que entretiene al niño.

El escenario la naturaleza, la tierra, las rocas, el mar el viento y una cometa... la fantasía y los sueños, la inocencia y el amor paternal, todos estos ingredientes conforman esta cinta que dura 80 minutos, y que bastantes espectadores han abandonado antes de su finalización por su extrema simplicidad.

Hay opiniones de todo tipo, pero si uno va a ver a Recha ya sabe que esta ante cine de autor, que te puede llegar o dejarte indiferente, es lo que tiene. Hay quien se aventura a decir que es una cinta bellísima que merece llevarse el mayor galardón de este festival, pero son los menos.

Sergi López comentó en la posterior rueda de prensa: "El milagro fue ver cómo Roc mantiene la inocencia delante de la cámara, ver cómo es capaz de maravillarse y ponerse a volar, aunque ya se supiera el cuento", y el director y padre orgulloso apunta que es fascinante como su hijo no perdió la inocencia ante la cámara, y no se cansó de jugar. Admite que tiene un gran potencial como actor en casa, una "joya".

La segunda y última cinta del día de hoy, y de este festival en su sección competitiva, fue la canadiense "Les démons", dirigida por Philippe Lesage, e interpretada por una conocida actriz canadiense Pascale Bussières, en un pequeño papel de madre del protagonista, y que ha trabajado en cintas con títulos tan conocidos "When Night Is Falling/ Cuando cae la noche", "Petites coupures/ Pequeñas heridas" entre otras, y que apenas ha sido anunciada su participación en este festival, en una rueda de prensa casi en petit comité, y a la que encima le anunciaron en su distintivo en la mesa y en los avisos de la convocatoria como "actor", en vez de actriz, algo sin duda bochornoso en un festival internacional.

"Les démons" es la historia de Felix, un niño algo retraído, tiene diez años y empieza a ser conscientes de algunas cosas que pasan a su alrededor, la relación de sus padres no es la ideal, y además su progenitor se ve con la madre de su amigo. Felix es un niño miedoso, y en su entorno se están sucediendo acontecimientos algo oscuros y terroríficos, varios secuestros y asesinatos de niños de su edad sin resolver, que harán desatar la imaginación del crio.

La cinta no ha terminado de satisfacer completamente al personal, le falta garra, aunque mantiene el interés, el chiquillo se verá también confundido en lo que a su sexualidad se refiere, y el final es uno de esos finales abiertos que pueden que insinúen un camino feliz, o todo lo contrario.

Llegados a este punto, el final del concurso por la Concha de Oro, la opción más aplaudida sería la coproducción hispano-argentina "Truman", el drama sobre la vida, la muerte y los cariños que ha dirigido el siempre interesante Cesc Gay. Sus dos protagonistas principales, Ricardo Darín y Javier Cámara, merecerían igualmente el premio de interpretación, que en su apartado femenino podría muy bien ser para las estadounidenses Julianne Moore y Ellen Page, protagonistas del melodrama lésbico "Freeheld". Aparte de "Truman", algunos se decantan por la más "moderna" comedia británica "High Rise", una de las pocas cintas con protagonistas reconocibles de la pobre selección 2015.

El único premio Donostia de esta 63 edición, lo recibe este viernes noche la actriz británica Emily Watson, sobre todo recordada por su primer film importante, "Rompiendo las olas / Breaking the Waves", de Lars von Trier. Esta claro que las comparaciones son odiosas, pero para muchos este galardón a toda una carrera le viene ligeramente grande. El Donostia suele ser uno de los hitos del glamour en cada edición del festival vasco, y con todos los respetos, ese termino no casa demasiado bien con una intérprete convincente que sin embargo no ha tenido la suerte o las oportunidades de prolongar el suceso del drama de Von Trier.

De hecho, la propia Watson, que acaba de estrenar un papel secundario en "Everest", se apuntaba a esta teoría en su rueda de prensa: "Hay mucho de mí que aún no se ha descubierto. No tengo realmente un plan para mi carrera. Es una vida como de gitano, te dejas llevar donde te lleve el viento. A mi edad, con hijos y familia, es un desafío. Siempre he intentado interpretar papeles que tienen cierta integridad. Unas veces tienes éxito y otras no".

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