Ricardo Darín, protagonista de "Truman": "Soy un cobarde, pero me da más miedo la muerte de mis personas queridas que la mía"

Ricardo Darín
Llega esta semana a las salas argentinas, un mes largo antes que a las españolas, "Truman", la coproducción entre ambos países que dirigió el catalán Cesc Gay, considerada una de las favoritas para conseguir la Concha de Oro en el Festival de Sebastián el próximo sábado. En ella, el popular Ricardo Darín interpreta a un actor condenado a muerte por un cáncer, que intenta arreglar sus asuntos, dejar en buen recaudo a su perro, y despedirse de sus amigos. NOTICINE.com fue uno de los medios que charló con el actor en la capital donostiarra esta semana.

- Usted ha hecho referencia al hablar del personaje a su padre, también actor y víctima del cáncer.

Era inevitable, pero no sólo pensar en él, sino en amigos u otros familiares, en... Tenemos acumulado todos tanta tristeza, tanto  dolor, tantas pérdidas, que no hay más que buscar en la mochila sentimental que portamos para encontrar las herramientas necesarias. No se trata de una composición donde tengas que imaginar.

- "Truman" es una película sobre la confrontación con la muerte propia y el poder de decisión en relación con ella, es un tema controversial...
Si lo pensamos con seriedad, todo el temor que tenemos para con la muerte, en realidad es lo mismo que nos pasa con todo lo desconocido. Nos da miedo... A lo mejor es una salvación, no a una época temprana o una muerte accidental, sino después de una vida larga. Mi abuela murió con más de cien años. Una vez le pregunté si estaba cansada o triste, y me dijo: "Mijito, ya me va pareciendo hora suficiente de retirarme, porque es muy agobiante haber visto morir a toda la gente que quería...". Depende de dónde pongas la cámara, cuál es el ángulo de apreciación. Dejo aparte pero si la vida fuera todo lo que soñamos que sea, después de un trayecto largo creo que tiene que haber un descanso. Lo que pasa es que lo que rodea la muerte, la parafernalia fúnebre, le da un carácter casi de terror, pero en realidad no debe ser así. En este caso la película también habla de respetar el derecho de cada uno de nosotros sobre el tema de decidir sobre cómo vivir la vida y cómo dejarla. Nos cuesta pararnos frente a eso. Yo le tengo más miedo a la muerte de los demás que a la mía. La mía no me preocupa, me gustaría estar avisado para prepararme, eso sí, pero la pérdida de los seres queridos nos asusta.

- ¿Cree que usted mismo actuaría de forma parecida a su personaje en "Truman"?
Ojala yo tuviera la valentía del personaje. Yo soy un cobarde. Ojalá haber atravesado esta historia, poner al servicio de esta película elementos personales me ayude algún día si la vida me pone en esta situación a tener el 10% de la entereza de este personaje. Por otra parte también es cierto que parte del buen gusto de Cesc en esta película es que no sabemos si el tipo al final tiene la entereza de cumplir sus palabras y no sabemos qué pasará. Es inteligente de su parte. Además es actor y nos puede estar engañando. Quizás es un cobarde como somos todos los actores en el fondo. Estaría bueno que fuera un gran fabulador y todo fuera un esfuerzo por recuperar cariños que creía perdidos.

- Julián, su personaje, a la postre es un ser dueño de su destino y que no tiene nada que perder.
Sí, lo vive un poco como una liberación. ¿Qué pasaría si alguien viene y te dice tenés dos meses de vida? ¿Qué es lo primero que harías? ¿A donde irías? ¿Harías algo o te quedarías petrificado? ¿Después del shock inicial, que harías? Personalmente soy bastante imbécil y creo que trataría de abogar por la unidad en el mundo y ese tipo de cosas que no conducirían a nada...

- El Truman del título es el perro de su personaje, y con él usted tuvo una relación entrañable que le llevó a llorar en la rueda de prensa porque el animal murió a los pocos meses de terminar la película. Hay mucha gente que no entiende esa especial relación que se puede dar entre un perro y un ser humano...
Yo siento realmente una gran misericordia por todas las personas que no tienen idea de lo que es amar a un animal. A mí me tocado dormir hasta con cuatro... No les diría nada, porque los entiendo, hay gente alérgica o que los teme, pero tampoco estoy tan de acuerdo con los que aman fanáticamente a los animales y detestan a la especie humana. Yo no detesto a la especie humana, pero lo cierto es que es difícil al llegar a casa tarde que te reciban a saltos y moviendo la cola (Ríe). Yo tenía un perro, Panchito, que lo dejaba y me iba al almacén a comprar lo que fuera y al regresar el festejo era como si volviera de la guerra. Podía salir 10 veces en un día y el recibimiento era siempre el mismo. ¿Cómo no amar a alguien así?

- En la película también se nota una gran complicidad suya con Javier Cámara, su amigo en la ficción.
¿Como se puede no tener un feeling con Javier Camara? si es un maldito payaso. En el primer instante que lo conocí ya tenia tres naranjas en la mano para hacerlas volar por el aire. Si no te haces amigo de Javier Cámara te estás perdiendo lo mejor de la película. No me costó nada, es más fácíl... Es un genio, y aparte es un tipo que trabajando le pone una energía a lo que hace que es contagiosa, genera un clima de trabajo envidiable. Es un placer, una fiesta. En todo el rodaje nos llamaba la atención... Yo soy mayor que él y me llamaba la atención cuando me levantaba a las seis y media de la mañana para ir al rodaje y tenía ganas de ir. Eso tiene que ver con el clima que se respira en el trabajo. En este sentido nuestro oficio es un privilegio, aunque te puede a veces pasar lo contrario. En este caso a pesar del tema incómodo era un placer ir al rodaje, era catárquico... También llorábamos todo el tiempo como cocineras

- En sus elecciones como actor el factor emocional siempre ha sido muy importante...
Sí, creo que es motor, lo que moviliza, lo que me inclina a subirme a un proyecto o no, lo que no significa que no me pueda sentir movilizado por una comedia liviana o ligera, pero sí cuando tenés la oportunidad de leer un texto de estas características, un proyecto en el que te vas a sumergir en un pantano, es difícil escapar. Los actores agradecemos cuando encontramos algo así.

- Imagino que usted recibe muchos guiones. ¿Es común encontrarse con personajes e historias tan ricas como esta?
No, es muy difícil encontrar guiones con alma. Generalmente, hay muchas vertientes dentro de la actividad, hay guiones a pedido, directores que toman proyectos qe vienen de la mano de una productora... Pero los casos como el de Cesc no son tan abundantes. Es cine de autor en el sentido de alguien que tiene una idea, la escribe, la desarrolla, la presenta, la arma, la lleva adelante, la filma y hoy está dando notas. Es un tipo que ha hecho todo el recorrido, eso no es lo más frecuente. Cuando pasa eso y tenés la suerte de que lo que ha escrito está tan bien escrito, es maravilloso.

- Esa implicación emocional le han hecho acumular hasta cinco películas en poco más de un año... y hasta se prometió un año sabático fuera del cine para hacer teatro y descansar... que no cumplió.
Las ganas de descansar vienen por acumulación, capa sobre capa, sobre capa. Me encanta el trabajo y tengo mucha energía para él, es un placer... Lo que me molesta es no tener espacios intermedios para vivir un poco más relajado. No me ocurre a mí lo que les sucede a otros compañeros que cuando no trabajan sufren una marea de ansiedades. Yo no tengo problema en soltar todos los cables y abandonarme. Ahora estoy planificando un tiempito cuando termine la temporada de teatro.

- He coincidido con usted en varios festivales y despierta tantas pasiones como un astro de Hollywood... Debe ser un poco incómodo.
No es exactamente incómodo en sí, lo malo es la frecuencia. Yo me llevo muy bien con la gente, pero depende del numero de personas. Si voy a una shopping a las tres de la tarde de un fin de semana no lo voy a pasar bien, sobre todo en esta era en que todo el mundo tiene una cámara en el teléfono y nos hemos convertido en paparazzis. Con el tiempo aprendes a distinguir quién quiere una foto contigo y quién con un famoso, que le da igual quién sea. Yo a veces tardo quince minutos en cruzar una cuadra, y no me gusta dejar a nadie con la palabra cortada. Tengo que colegas que se ríen de mí por eso. No puedo, no por miedo de quedar como antipático, sino que me ha pasado que a veces gente me ha rescatado de una situación, he pasado momentos difíciles y a veces por prestar atención en la calle a alguien he sentido que esa persona me rescataba. Hay que tener memoria.

- Su hijo, "Chino" Darín está siguiendo sus pasos, y ya es muy popular...
Le está llegando la fama no antes que a mí, pero lo que pasa es que él es una persona muy afortunada, aparte de tener sus virtudes y ser un buen tipo, que es algo que me enorgullece. Pero lo bueno para él es que ha hecho pronto una serie de trabajos con los que se ha ganado la consideración de sus pares, que es algo difícil de lograr.

- ¿Lo ve con posibilidades de convertirse como usted en una figura internacional?
Lo veo con mucha mas potencialidad que yo, porque en primer lugar habla inglés a la perfección, y en segundo es un tipo que tiene una gran vocación de salir y explorar. Yo no me movía de mi casa jamás. No lo quiero quemar, no me gustan los vaticinios. Lo que me más me gusta es que está haciendo su propio camino y no se deja intoxicar por nada que le digan. Siempre estamos discutiendo, charlando hasta las 4 de la mañana. Tenemos una gran relación, y como ahora no vivimos juntos, cada vez que nos vemos no paramos de hablar.

- Usted de momento trabaja mucho en su país, en España... pero no parece preocuparle una potencial carrera fuera, en Hollywood...

Lo que pasa es que no tuve la suerte de lo que me ofrecieran fuera atractivo. Se puede actuar en otro idioma y muy ajustado a un texto, con un "coaching", pero lo difícil es pensar en otro idioma, cuando te ponen la cámara acá...

- Cada vez se dan más casos ahora mismo de actores hispanos que como los anglosajones, trabajan en películas de otros países con los que comparten idioma pero no acentos. Usted lo ha hecho desde hace tiempo, ha sido punta de lanza...
Estoy filmando una película, en Madrid, y en ella Inma Cuesta está componiendo a una chica argentina, del interior, de campo, y tienes que ver lo que hace. Están pasando cosas muy buenas en ese sentido. Desdibujar esas fronteras es muy positivo y está empezando a ocurrir. Todos recordamos la época en que para trabajar en España tenias que necesariamente tener el acento castellano o intentarlo. Hoy en día esas cosas están más suavizadas, porque lo que ocurre en el mundo es distinto, esta famosa globalización nos hace entender las cosas de manera distinta.

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