Edmon Roch, con "Staff Only" en Málaga: "Soy un productor artesanal que se adapta a cada proyecto"

por © Jon Apaolaza (Málaga) -NOTICINE.com
Edmon Roch
El catalán Edmond Roch, al frente de Ikiru Films, es uno de los productores más eclécticos del cine español. Ha participado con éxito en el documental ("Garbo"), la animación ("Tadeo Jones") o y la ficción, desde la abiertamente comercial ("El niño") a la más intimista, como es el caso de "Staff Only", la película de Neus Ballús que tras pasar por la Berlinale participa ahora en la competencia del Festival de Málaga. Además, el certamen se abrió con "Taxi a Gibraltar", en el que tuvo una participación menor. NOTICINE.com habló en exclusiva con él sobre este film y lo que le sedujo del proyecto de Ballús.

- ¿Qué es lo que resultó más complicado de producir "Staff Only"? ¿Rodar en Africa?
Fue un trabajo duro encontrar la financiación. A veces parece que las películas pequeñas son más fáciles de financiar y no es verdad, es muchas veces más fácil financiar una cinta de mayor presupuesto que una de bajo presupuesto. En todo caso, tuvimos la suerte de contar con un material buenísimo, un guion y una idea muy potente, y un buen grupo de actores capitaneados por Sergi López que nos permitió ir abriendo una puerta detrás de otra.

- Imagino que la primera puerta que se abrió fue la de Francia, dada la popularidad de Sergi allí...
La verdad es que fue en Barcelona con TV3 y luego con el ICAA en España. Y ya la siguiente fue Francia, que nos dio acceso a una financiación más europea. A partir de ahí, empezamos a prevender. Luego también se unió la región de Valencia. Sumando un elemento detrás de otro, conseguimos completar el puzzle. Nos llevó dos años. Neus nos trajo el proyecto en 2016 y empezamos a rodar en 2018 pero acabando la financiación ahora, en la época del estreno.

- ¿Cuando Neus le dio el guion, qué fue lo que le atrajo?
Todo. Me pareció una idea muy sincera, honesta y real, algo que muchas veces no encuentras en guiones donde la ficción supera la realidad. Esta última es normalmente más ambiciosa y exigente y supera la ficción muchas veces y, en este caso, como Neus tiene una mirada documental sobre sus propios temas y personajes, va más allá de lo que otros escritores de ficción hacen. Para mí, fue algo muy fresco, un neorrealismo del siglo XXI al cual no estoy acostumbrado, con una mirada muy potente y con una capacidad de entender a los personajes más allá de idealizarlos o de enamorarse de ellos. Neus ama lo que cuenta sin necesidad de enamorarse de ello y eso hace que sea muy potente, veraz y hermoso.

- ¿Qué aportó usted de manera específica a este proyecto? Es decir, ¿dónde está su sello?
Yo creo que es estar al lado de Neus y acompañarla a que haga la mejor película posible con una idea muy potente y con una mirada muy personal y propia como la que ella tiene. A partir de ahí, el productor tiene que estar sobre todo para evitar que las cosas se tuerzan de camino y que vayan hacia la dirección que todos queremos. Tengo que reconocer que trabajar con Neus es un placer porque es una persona con las cosas muy claras. Yo siempre digo que lo que debe tener un director es saber lo que quiere más que querer cosas fáciles y, si esto ocurre, es una maravilla poder avanzar juntos hasta una misma meta.

- ¿Qué piensa sobre los productores que quieren influir y colocarse por encima del director en determinadas cuestiones creativas?
Yo creo que el productor tiene que acompañar al director y viceversa, y entre los dos hacer la mejor película posible, se deben a ella. Si un productor elige a un director que no es el mejor para hacer esa película y luego se tiene que imponer es que hizo una mala elección. El productor debe saber en qué director confía y, si confía en él, avanzar juntos de la mano. Si no ocurre así, a lo mejor se equivocó a la hora de elegir un determinado director.

- En su caso, ¿siempre se ha decantado por guiones que ya venían con un director "puesto" o se ha enfrentado a guiones en los que ha buscado un director aparte?
Las dos cosas sirven. Muchas veces son ideas que generamos y a partir de ahí buscamos un director para hacer que la película ocurra, como "Lope". Hemos hecho muchas películas donde nosotros generamos primero la idea y, a partir de ahí, después se ha hecho, y luego hay otras como ocurrió con "El niño" de Daniel Monzón donde ya había un director que tenía una idea muy potente y que nos entregó un guion muy difícil de retocar, porque estaba ya muy completo y nos enamoró a primera vista. A partir de ahí, hay un poco de todo. Desde los proyectos que empiezas desde cero trabajando con el guion y el guionista para después buscar al director, hasta las películas que tienen ya un autor al lado.

- Son proyectos muy diferentes los que nos ha citado. Por ejemplo, "El niño", para lo que es el cine español es una gran producción, complicada y con mucha acción y, en cambio, esta es una película más pequeña, más circunscrita a un escenario determinado.
Sí, yo digo que soy un productor artesanal que se adapta a cada proyecto. Me encantó hacer, por ejemplo, un documental como "Garbo", que era un proyecto muy pequeño pero con una historia muy potente, así como hacer películas más grandes como "El niño", "Atrapa la bandera" o las series de "Tadeo Jones", que tienen un nivel mucho mayor en cuanto a presupuesto y financiación. Luego hay películas como "Staff only" u otras como "Promoción fantasma". Todas tienen su posibilidad, y yo creo que cuando tienes un buen proyecto, como productor tienes que hacer el traje a la medida, todas las películas tienen su público y las tienes que adecuar a su lanzamiento y proyección.

- ¿Cómo resultó el debut de "Staff Only" en la Berlinale? ¿El mercado les fue favorable?
La Berlinale es un lujo para cualquier productor, porque es un festival muy comprensivo, que llega a muchísima gente y es muy bueno para contactos. Y muy bueno también porque es un festival de público, abierto y donde hay un verdadero feedback a la hora de presentar tu película. En ese sentido, para "Staff only", nuestro film, fue maravilloso tener todas las sesiones con todas las localidades vendidas muchos días antes de hacer la película. Y a nivel de ventas también era una oportunidad maravillosa porque, una vez la cinta ha pasado por aquí, y contando con un agente de ventas como el que tenemos nosotros que está vendiendo la película, buscamos compradores de todo el mundo, pese a que ya tenga distribución en Francia y en España, ambos países coproductores. Ahora, la verdad es q ue las conversaciones están yendo muy bien, apoyadas por la repercusión mediática que tenía un festival como ese.

- ¿Hasta qué punto ayuda el Festival a vender la película? Ya no desde un punto de vista de festival sino con respecto una difusión de cara a un público potencial.
Estar en un festival como Berlín o ahora Málaga ayuda muchísimo para luego llegar al público, que es el objetivo que tiene la película. Yo digo que los festivales no cambian las películas, las películas son las mismas, pero sí cambia la percepción que tiene la gente. Entonces, en este sentido, estar en un festival y la repercusión mediática que tiene el pase por aquí te da un sello de calidad que hace que el público sienta que tiene un atractivo especial que sino no tendría. Por lo cual para nosotros es un gran respaldo y una gran ayuda para llegar a nuestro público y también para conseguir ventas en otros países que posiblemente no tendríamos sin esta oportunidad.


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