Films de Perú y Colombia, galardonados en el Festival de la Presencia Autóctona de Montreal

por © María Gómez Bravo (Montreal)-NOTICINE.com
"Kome Urue. Los niños de la selva"
Se clausuró el Festival de la Presencia Autóctona de Montréal con el palmarés que, en esta 26ª edición, reconoce la producción latinoamericana documental con dos premios: el Séquences de Mejor Documental para "Los niños de la selva" y una Mención Especial también en la categoría documental para "Hija de la laguna". El Gran Premio Teueikan del Festival reconoce la producción canadiense "Mekko", de Sterlin Harjo y el reconocimiento más social, el Gran Premio Rigoberta Menchú se lo lleva "Gentil Cruz, passeur de mémoire", de Philippe Brulois, una producción retransmitida a través de la web de la muestra.

"Mekko" ha supuesto una de las grandes revelaciones de esta edición del festival, por el tratamiento de la naturaleza humana, por la producción misma de una película que cuenta en su elenco de protagonistas, en su mayor parte, a no actores, a los propios habitantes que salta de la localización para meterse en la historia en esa oportunidad única que otorga un joven Sterling Harjo. Para los organizadores, entre los seres heridos, abandonados y, a menudo despreciados,  somos testigos de grandes momentos de humanidad y esperanza. Por eso premia con el Teueikan esta historia que teje las maravillas de una antigua leyenda en la realidad banal contemporánea de las personas sin hogar, que nos permite entender que, "por encima de los escombros de sus sueños rotos, los hombres siguen soñando".

Esa humanidad es la que impregna gran parte de los premios otorgados en el marco de la muestra única en su categoría. "Los lazos imperceptibles que mantienen unidas a las personas en la selva, en una relación de fusion y la fuerza espiritual invisible que emerge de esta simbiosis habita cada momento de una película caracterizada por su sensibilidad, ayudada por una fotografía atenta al alma de las cosas y la belleza de los rostros". Este es el argumento que ha llevado a "Kome Urue. Los niños de la selva" del director colombiano Carlos Felipe Montoya a llevarse el premio Séquences al Mejor Documental del Festival de la Presencia Autóctona. La cinta, que se presentó en la muestra canadiense en colaboración con el Festival Internacional de Documental de Montreal RIDM (Rencontres Internationales du Documentaire de Montréal), se va hasta el corazón de la Amazonia para mostrar el camino de vida de un niño pequeño y los pensamientos de unos jóvenes padres que comparten los secretos de la vida humana en lo más profundo de la selva, a lo largo del Paraná.

El jurado del Festival ha considerado que al proporcionar una plataforma para la voz del pueblo en la defensa de la integridad de los espacios naturales contra las multinacionales de extracción de oro codiciosos, la película peruana "Hija de la laguna", de Ernesto Cabellos Damián, ha asumido el papel de fenómeno social, llamando a la revolución de la conciencia contra esos proyectos que suponen la destrucción a gran escala. Por esta razón, la cinta se lleva una Distinción Especial en la categoría documental.  En colaboración con Cinema Política, esta producción de Cabellos Damián presenta un diálogo entre su protagonista y su madre espiritual, en donde las cuestiones de esta niña agitan a un país entero y ponen en tesitura la actuación de las grandes compañías. Una agitación de conciencias que subraya el carácter social del Festival de la Presencia Autóctona.

El Gran Premio Rigoberta Menchú destaca también la producción documental, la de Brulois "Gentil Cruz, passeur de mémoire" en donde el activismo por los derechos de los pueblos indígenas toma la palabra, mostrándonos la importancia de la comunión humana por encima de razas, creencias o lenguas. Una voz, la del protagonista de la cinta, que construye puentes para dar a conocer la visión ancestral del pueblo Kogi de Sierra Nevada de Santa Marta, y que es silenciada tras su asesinato a mano de narcotraficantes.

El Segundo Premio Rigoberta Menchú sigue en la misma línea destacando un documental lleno de esperanza, una de las cintas también más esperadas del Festival, la neozelandesa "The Price of Peace" (Kim Webby). En esta producción se retrata no solo la dignidad ofendida de todo un pueblo, el maorí, a partir del calvario de un activista que es arrastrado ante los tribunales por las maquinaciones incesantes de la estructura colonial que reprime y condena la menor aspiración a la libertad; sobre todo se da cuenta de la reconciliación histórica que surgió en la conclusión de los acontecimientos dolorosos que esta película nos hace revivir, como señala el jurado del Festival.

La esperada producción de Blackhorse Lowe, "Chasing The Light" (EEUU) se lleva el Premio a la Mejor Cinematografía. Destaca la organización la historia, su aire despreocupado, y el arte de enmarcar ese testimonio de amor incondicional por el cine. Por hacer del paisaje un personaje propio de la película, por su luminosidad y por presentar con esas imágenes casi una visión bohemia de Nuevo México.

El Premio al Mejor Cortometraje este año ha sido para "Bluey" de Darlen Johnson (Australia), una producción con recursos muy limitados que se aproxima a las tribulaciones de una adolescente sin artificios en una historia muy directa. En la categoría de Mejor Film de Animación, la cinta de Elizabeth LaPénsee "Returning" se lleva el galardón por su visión de esos viajantes que conversan con las estrellas y esos territorios únicos donde el cielo y la tierra confluyen.

Dos cintas canadienses se llevan también el reconocimiento del Festival: el Premio Coup de Cœur para la historia de "This River" (Erika MacPherson y Katherena Vermette) por su trabajo capturando no solo la angustia, sino también el valor y la determinación que motivan a los que están buscando el cuerpo de un ser querido en algún lugar del río Rojo. Y el Premio a la Dirección Novel, que va a parar a Myna Ishulultak por "Qipisa", ese viaje documental biográfico a las propias raíces culturales de la comunidad de Pangnirtung.

Por último, el jurado destaca a Sonia Bonspille-Boileau con el Premio APTN por su incansable labor como realizadora de las Primeras Naciones; cineasta que durante este año ha logrado la hazaña de dirigir su primer largometraje, "Le Dep", y hacer un documental retrospectivo sobre los cambios que la Crisis de Oka ha provocado en la sociedad canadiense y en la forma en pueblos aborígenes de Canadá se ven a sí mismos. El cierre del Festival lo pone la proyección de "El círculo de las naciones", la película coral con la que se abre también el Foro Social Mundial aquí en Montreal.

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