Entrevista con Susi Sánchez: "Las mujeres mantenemos nuestra energía sexual hasta el momento de morir"

por © Jon Apaolaza-NOTICINE.com
Susi Sánchez
Susi Sánchez
"Cinco lobitos", la película española premiada como la mejor del Festival de Málaga, ha sido otro vehículo para el lucimiento de Susi Sánchez, la actriz -ganadora previamente de un Goya por "La enfermedad del domingo"- que compartió por este personaje de recia madre vasca con su compañera de elenco, Laia Costa. NOTICINE.com habló en exclusiva con ella.

- ¿Hubo algún contacto previo a que le mandaran el guion?
Me mandó el guion Manu Calvo, que es uno de los productores de la película. Le conocí por El Deseo, porque él trabaja habitualmente con Pedro Almodóvar. Me lo mandó por email y me dijo: "Léete este guion, que lo ha escrito una directora joven y amig,a y me ha dicho que te lo pasara por si te podía interesar". Entonces lo leí y me quedé fascinada. No es fácil que llegue a tus manos un guion tan potente, tan redondo, tan completo y con los personajes tan bien definidos, de forma que enseguida dije que sí. Entonces, me dijo que iban a buscar presupuesto y que cuando lo tuvieran me volverían a contactar. Pasaron dos años, ya tenían todo el presupuesto, estaba metida Televisión Española incluso, y ya buscó Manu un encuentro con Alauda Ruiz de Azúa, que es la directora, y empezamos a hablar de la película.

- ¿Por qué cree que Alauda ha elegido a dos actrices que no son vascas?
No sé, creo que le encajaba para la energía que necesitaba para los personajes. No importa tanto que sean vascas.

- ¿Su energía chocaba con la del personaje en algún momento?
Al principio me parecía durísimo. Luego se suavizó bastante durante el rodaje. La misma Alauda se dio cuenta en un punto de que era demasiado agresiva a veces con el marido. Me tocó Ramón Barea, que es un ser tan entrañable que dije: "¿Por qué le tengo tanta manía a este hombre, con lo cielo que es?". Me costaba tener estos arranques con él, pero me acabé enamorando de Begoña porque veía su humanidad y su dolor. Aunque no lo muestre, al ser una mujer dura en el contacto, le veía un punto adorable, de mucha ternura.

- ¿Qué opina de la leyenda que dice que en el País Vasco hay un matriarcado?
Sí, probablemente. Las mujeres vascas son fuertes en general. Yo, para prepararme el personaje, estuve un tiempo en el País Vasco porque quería hacerme un poco con esa energía. El clima... todo hace a las personas. El carácter cambia con el clima.

- ¿Cómo fue trabajar con una directora novel?
Para mí, como si no fuera novel, porque tenía muy claro lo que quería y lo sabía transmitir de una forma concreta. Así que, para mí, resultó mucho mejor que muchos directores que llevan trabajando toda la vida. Me sorprendió mucho una mujer tan joven y sin experiencia a nivel actoral profundo. Dije: "Esta mujer no parece novata para nada". Fue una sorpresa muy grata.

- Cuando tiene en una película tanta relación dramática con el personaje que hace Laia, ¿le ha pasado que esas energías no acaben de casar?
A veces tiene que pasar en la película. Pero hay que ser consciente como actriz de que estás haciendo eso. Porque con Laia no tengo ningún problema; todo lo contrario, la adoro, y en la película también. Pero no pienso tanto en eso como en jugar con la compañera, con lo que hay en ese momento. Las energías se van transformando, es algo que sucede. Las energías tienen que ser diferentes para que encajen y para que haya conflicto también.

- Antes de ganar en Málaga, ustedes estrenaron cinco lobitos en Berlín, todavía en tiempo de covid...
Tengo una relación entrañable con la Berlinale. Es la tercera película con la que participo. Con la primera no pude acudir porque estaba haciendo una versión de "Hamlet" en Madrid, pero se llevó el Oso de Oro la película de Claudia Llosa, "La teta asustada". La segunda fue hace cuatro años con "La enfermedad del domingo" y la tercera es ésta, así que para mí es aparte de un centro que aglutina el mejor cine del mundo en estos días, me parece una oportunidad para muchos directores y actores. La selección que hacen es fuerte, de manera que estar incluida es un privilegio y un honor.

- En lo que afecta a técnicos, directores y actores, se está produciendo un boom de demanda profesional con todas las series que se están haciendo para plataformas, series de televisión... ¿Cómo lo está viviendo Vd. particularmente? ¿Ha notado esa diferencia?
No... Televisión no hago mucha. No he sentido el boom... Creo que es más fuerte para gente joven, caras nuevas, historias diferentes, más millenials yo creo. El boom casi nunca suele afectar a mujeres mayores de cincuenta años o sesenta.

- Y además, eso es permanente e internacional, porque en Hollywood ocurre igual que aquí, ¿no?
Claro. Los hombres tienen la vida profesional más larga, igual que en la sociedad. Un hombre mayor puede resultar atractivo hasta los setenta años; una mujer, por más guapa que sea, es muy difícil que se mantenga a esa edad con eso que dicen los hombres: "energía sexual". Eso lo han inventado los hombres, porque las mujeres mantenemos nuestra energía sexual hasta el momento de morir. Es una forma de decir "Prefiero a una más joven", pero nada más.

- El paso del tiempo va dejando huellas y cicatrices y es duro para todos. En todos los ámbitos se van cerrando puertas. ¿Cómo se siente con respecto a esto? ¿Le afecta personalmente?
Duele, pero vivimos en una edad muy de la imagen. No vende tanto una mujer mayor como una chica joven y guapa; es una cuestión de marketing. Hoy en día se vive mucho a partir del marketing. Es más una cuestión de matemáticas. ¿Cómo no lo van a hacer, si es una delicia ver una imagen bonita en una pantalla? Es mucho mejor que una vieja, aunque la historia de la vieja sea muy interesante. Se prefiere la juventud; nuestra sociedad vive de cara a la imagen y tenemos muchos prejuicios con la edad, con la vejez.

Transcripción: Julio Borrero

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