Hablamos con Alex de la Iglesia y Raphael sobre "Mi gran noche"

por © Jon Apaolaza (San Sebastián)-NOTICINE.com
Alex de la Iglesia y Raphael
La complicidad fluye entre Alex de la Iglesia y el cantante Raphael, protagonista de su nueva comedia, "Mi gran noche", que se presentó sucesivamente en los festivales de Toronto y San Sebastián. El veterano artista, que no trabaja en la gran pantalla desde hace cuatro décadas, ha regresado para interpretar a un divo de la canción española que estelariza un programa de Fin de Año que se graba meses antes en un estudio de Madrid asediado por los enfurecidos extrabajadores de la productora. No es Nochevieja, pero todo puede pasar... NOTICINE.com habló en exclusiva con el realizador vasco y su protagonista.

- ¿Hubo una charla previa de Alex a Raphael para trabajar conjuntamente el personaje de Alphonso, o le mandó el guión directamente?
Raphael: Me mandó el guión. Antes hubo un acercamiento para otra película, que yo no hice, pero esta vez me mandó directamente el guión.

- ¿Quiso usted cambiar algún detalle del texto?
R.: No, no hice cambiar nada. Ni siquiera sugerí nada... Asumí la película como era, que iba a reirme de mí mismo, del personaje ese que en realidad no se parecía a mí, pero sí hay personajes así. Yo no soy nadie para enmendar la plana a un autor. Tampoco lo he hecho con los autores de las canciones. He cantado las que me han gustado, pero jamás he pedido cambiar nada...

A.I.: No, no quiso cambiar nada, es espectacular. Yo dije bueno, a ver qué pasa... Esta película se ha hecho en base a la generosidad de un señor que se llama Raphael. Porque, claro, si nos hubiera dicho que no, que no quería hacerla, lo cual sería muy normal, porque no todo el mundo tiene sentido del humor... o no lo suficiente, porque hay que tener mucho, para aceptar un papel como este. Y de pronto nos dijo sí quiero hacerla. Entonces yo le planteé si quería matizar o cambiar algo del guión, y me dijo que no... Rodamos lo que ponía y con una tranquilidad asombrosa, como pocos actores me han demostrado.

- El personaje de Alphonso empieza la película como el villano en toda regla, pero al final casi se convierte en el héroe...
A.I.:Eso me resulta muy gracioso, porque sí, al final parece que es el héroe y ha salvado él a todos. Eso es muy divertido.

- La película plantea una situación muy caótica, casi apocalíptica... ¿Hasta qué punto hubo improvisación o todo formaba parte de un guión y unas situaciones planificadas?
A.I.: Creo que cualquiera que haya rodado sabe que para conseguir el caos, hay que tener una gran organización. El guión es exactamente lo que hemos rodado. Entonces, sabes qué pasa... La gente piensa que cuando se genera esa sensación de caos proviene de un rodaje caótico, y es todo lo contrario. Si ruedas caos no parece caos, sino una confusión incomprensible y no funciona. Para generar esa sensación de desmadre o locura hay que tenerlo francamente bastante controlado. En mi vida me ha dado tiempo a probarlo todo. Y te aseguro que no sale bien. Por ejemplo, para que una persona parezca que está muy enfadada no grites, porque no queda bien. Hay que fingir que gritas, pero no gritar, porque queda fatal.

- Raphael, usted llevaba décadas sin hacer películas. ¿En qué cree que ha cambiado el cine Español en particular y España en general en estos años?
R.: Huyyy.... El cine español ha cambiado muchisimo y España para bien mucho también, pero en lo que sí te puedo decir es que ha cambiado mucho en el ambiente que hay en los estudios entre compañeros. Antes se era más estrella y estabas muy solo. Ahora formas partes de un equipo y es más agradable, comes con ellos, te ríes con ellos... y antes el protagonista de la película aparecía y desaparecía, y ahora convives con la gente, y eso me llama la atención. Es un poquito la vida que llevo en mis conciertos, con mis músicos. Esa camaradería es la que yo tengo ahora en el cine y antes no existía.

A.I.: El cree que eso es normal, y es algo que tu has provocado, porque en el momento en que te sientas con todo el mundo, te ríes con los eléctricos, o el maquillador, o con la script, tu provocas que todos estemos en esa situación y ese clima. Entonces el rodaje se convierte efectivamente en una familia. Normalmente en los rodajes la gente mira a los protagonistas, y depende de cómo se comporten se comportan todos. Si te ven contento todo el mundo está contento.

- Me da la impresión de que si en el pasado había gente a la que no lo le gustaba el estilo de Raphael, muchas de esas personas con el tiempo han aprendido a apreciar su música o al menos a respetarla...

R.: Y les gusta... He tenido la suerte de unir a cinco generaciones... Es mucha tela. Y en los teatros o los estadios donde yo trabajo siempre ves a gente de cinco edades diferentes. Eso es un milagro que se produce todos los días. Estoy encantado. Creo que lo que pasa es que mi sentido del trabajo, mi ilusión por él, ha surtido efecto en la gente y lo han ido aceptando. Y ahora soy una persona casi de la familia para todo el mundo.

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