Mostra de Venecia: Haggis vuelve a acertar, ahora con una crítica de la guerra y de la juventud USA

por © E.E. (Venecia)-NOTICINE.com
Kierston Wareing, y Loach, siempre luchador
Kierston Wareing, y Loach, siempre luchador
Sarandon y Jones, en In the Valley of ElahKierston Wareing, y Loach, siempre luchador1-IX-07

"In the Valley of Elah", la primera obra del guionista Paul Haggis como realizador desde que ganó el Oscar de la mano de "Crash", puso este sábado sobre la mesa de la 64 Mostra de Venecia un nuevo cadáver relacionado con la ocupación norteamericana de Irak. A diferencia de "Redacted", vista el viernes, se trata del de un soldado norteamericano, y no muerto por una bomba de la resistencia, sino asesinado a su regreso a territorio norteamericano. Espléndidas interpretaciones, un guión impecable y un mensaje contra esta y todas las guerras, han hecho de este film norteamericano una referencia casi segura para el palmarés final. Por su parte, Ken Loach le hinca el diente a otra injusticia, la moderna esclavitud de los emigrantes, en "It's a Free World", que tiene la originalidad de plantear el tema no desde el habitual punto de vista de los explotados, sino del del explotador, en este caso una casi "glamourosa" explotadora. También para él hubo calurosos aplausos.

Basada al igual que la cinta sobre el mismo tema presentada la víspera por Brian de Palma, en un hecho real, "In the Valley of Elah" narra la historia de un soldado modelo que desaparece tras regresar del invisible frente de Irak. Hank, su padre (un impagable Tommy Lee Jones que huele a premio de interpretación), emprende junto a su esposa Joan (Susan Sarandon) y a la detective de la policía Emily Sanders (Charlize Theron) una investigación que les hará enfrentarse al horror de las armas muy lejos de tierras orientales.

A partir de un artículo en Playboy de Mark Boal, Haggis convierte este suceso real en un poderoso "thriller" a la vez coyuntural y permanente, sobre el significado cruel de una guerra no sólo para sus víctimas directas, sino también para los que vuelven con vida. A la vez, el autor de otras emotivas historias como "Million dollar baby", "Cartas desde Iwo Jimah" o "Banderas de nuestros padres / La conquista del honor", dibuja una juventud norteamericana en absoluta decadencia moral, violenta, adicta a cualquier sustancia que la aleje de la realidad y sedienta de placer. Una nueva generación muy diferente de la del padre protagonista, Tommy Lee Jones, sargento retirado.

El cine norteamericano, al menos el originalmente independiente (aunque en el caso de "In the Valley of Elah" la Warner haya adquirido la cinta para distribuirla dentro y fuera de EEUU) ha asumido de la mano de De Palma y Haggis la responsabilidad de mostrar en imágenes lo que la televisión de su país -autocensurada por presiones políticas o empresariales- no cuenta de la guerra de Irak.

Por mucho que el canadiense Haggis esté colaborando con enriquecedora eficiencia en la modernización de la saga de 007, la esencia de su trabajo está en el terreno del compromiso humano, social y político. El de su colega británico Ken Loach tampoco es nuevo. Si hace años en "La canción de Carla" ya tocó la explotación de los emigrantes latinos en Estados Unidos, ahora se trata de todos esos exiliados económicos que buscan en la Europa desarrollada un paraíso de supervivencia.

Loach también disfruta de un excelente guión, escrito como siempre en su reciente filmografía por Paul Laverty. Este gira en torno a una madre soltera, Angie (Kierston Wareing, féliz descubrimiento), que tras una breve experiencia en una empresa de trabajo temporal, decide junto a una amiga montar su propio negocio en Londres, utilizando como materia prima sin papeles venidos de la antigua URSS, Afganistán, Irak o Polonia.

El tema no es nuevo, pero sí quizás el tratamiento desde el punto de vista del explotador, una mujer con la que a veces es inevitable simpatizar, cuyas ambiciones de estabilidad económica la hunden en las arenas movedizas de esta moderna esclavitud. "Es una mujer que comercia con inmigrantes con una increíble naturalidad. El hecho de que sea simpática y vital nos la acerca mucho", ha dicho Loach en su rueda de prensa.

La jornada se ha completado con un absolutamente prescindible film italiano, "Nessuna qualitá agli eroi" (Ninguna cualidad a los héroes), de Paolo Franchi, historia de un joven psicótico que sólo ha dado que hablar por sus ya poco originales atrevimientos sexuales.