Crítica: "Gilda: No me arrepiento de este amor", sin crítica pero con convicción

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"Gilda"


Por Edurne Sarriegui    

Filmar una película sobre la vida de un personaje real no es tarea fácil y menos todavía cuando su desaparición es relativamente reciente. A veinte años del fallecimiento de la popular cantante argentina Miriam Alejandra Bianchi Scioli, conocida popularmente como Gilda, la directora Lorena Muñoz ("Yo no sé qué me han hecho tus ojos") -con una consistente carrera como documentalista- se atreve a llevar a la pantalla los años que la artista dedicó a la cumbia, su éxito y la tragedia que terminó con su vida y la encumbró definitivamente como mito y santa popular, venerada por seguidores que llegan a atribuirle milagros. El resultado es un melodrama que a pesar de tener un final conocido por todos, mantiene el interés del espectador durante todo su metraje.

El guión de la realizadora y de Tamara Viñes se centra en los últimos seis años de la vida de Gilda. Se inicia presentando a Bianchi cuando trabajaba como maestra y cuidaba de su familia en un barrio de clase media en Buenos Aires. Luego, sus ganas de cantar y su fuerza para perseguir su sueño le llevan a enfrentar primero la oposición de su familia, después la del submundo "bailantero". A pesar de no contar con el físico exuberante propio de las cantantes del género, de su enfrentamiento con las mafias que dominan ese tipo de espectáculos y de la falta de apoyo de su círculo más íntimo, Myriam se convirtió en Gilda y ésta alcanzó el éxito desde sus diferencias, con la dulzura de su aspecto, sus letras distintas y un carisma innegable.

Para llevar a buen puerto esta aventura, Lorena Muñoz cuenta con Natalia Oreiro que logra en este film uno de sus mejores trabajos y hace una interpretación convincente de la artista, no solo desde lo actoral sino también desde la interpretación musical. Completan el elenco Lautaro Delgado, Javier Drolas, Susana Pampín, Ángela Torres (Gilda adolescente), Roly Serrano y Daniel Melingo entre otros.

"Gilda: No me arrepiento de este amor" (2016) es un film dirigido especialmente a los fans tanto de Gilda como de su actriz protagónica, Natalia Oreiro. Con el acuerdo de la familia, lleva la historia por caminos que no generarán polémica evitando poner en tela de juicio a la protagonista ni ahondar en conflictos personales.

Con un tono altamente emotivo que apela siempre al sentimiento, esta cinta está llamada seguramente a ser un film taquillero. A los seguidores de la actriz protagonista se unirán los de una cantante que trascendió el género que interpretaba y llevó la cumbia a todos los ámbitos. Aun hoy, veinte años después de su última grabación, no debe haber fiesta, cumpleaños o sarao de cualquier índole en Argentina en el que no se baile al ritmo de alguna canción de Gilda. Y para algunos de sus temas se reserva todavía el honor indiscutible, el olimpo de la canción popular, que es ser cantada por las hinchadas de fútbol durante los partidos. En un país futbolero, eso es sin ninguna duda, popularidad en serio.

"Gilda: No me arrepiento de este amor" está orientada a ensalzar la figura de la mujer y la cantante que se transformó en mito. Pasen y vean, la emoción está servida.

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