Perfil: Goya Toledo, sufridora nata

por © J.A.-NOTICINE.com
La Caja 507
La Caja 507
Amores perrosLa Caja 50720-VIII-02

Lo de Goya Toledo es como una rehabilitación, una redención por el trabajo. Se diría que debe expíar sus pecados como presentadora de espacios televisivos de calidad discutible, pedir perdón por haber sido modelo antes que actriz, por ser bella, en una palabra. ¿Que culpa tiene esta canaria de pronto 33 añitos de haber nacido guapa? Pues ya ven, lo suyo es pagar por esquivar el destino de niña-tonta-objeto, y su martirologio consiste en sufrir en la gran pantalla. Lo hizo con "Amores perros", todo un éxito internacional, y ahora de nuevo le pasa en "La caja 507", que se estrena este viernes en España.

Su página oficial en Internet dice "profesión: actriz", y es que esta chica nacida en la paradisíaca isla de Lanzarote el 24 de septiembre de 1969 siempre quiso ser eso, simplemente, no primero modelo o primero presentadora y después a ponerte ante una cámara de 35 por tu cara bonita, como una simple continuidad. Estudió 4 años Arte Dramático y luego ha ido perfeccionando su estilo. Honestamente, no podemos decir que su experiencia sea mucha. Empezó hace siete años, y en este tiempo sólo ha filmado 8 películas. Después de "Dile a Laura que la quiero", que pasó con más pena que gloria, "Mararia" al menos sirvió si no para darle un reconocimiento popular sí para confirmarle en su fuero interno que no estaba equivocada, que podía llamarse profesional: fue candidata al Goya a la mejor actriz revelación.

Sin embargo, su verdadero trampolín internacional ha sido la mexicana "Amores perros", donde hace de modelo castigada por el destino a sufrir el drama de un accidente con secuelas. Esto fue en el 2000, y desde entonces, a pesar del éxito, tampoco se ha prodigado demasiado, y las dos veces en España, con José María Güell en la inédita "Nudos", el año pasado, y ahora en "La caja 507" donde forma trío con Pepe Coronado y Antonio Resines, en el papel de una alcohólica dependiente.

Goya insiste en que la belleza no lo es todo y que lo importante está por dentro. Ahora filma a las órdenes de Laura Mañá y con el argentino Darío Grandinetti, "Palabras encadenadas", película en la que es aparentemente secuestrada por su propio marido. O sea, lo de casi siempre: Goya a pasar angustias, a sufrir.