Marta Lallana e Ivet Castelo, debutantes en el Festival de Málaga con un trabajo de fin de carrera, "Ojos negros"

por © Jon Apaolaza (Málaga)-NOTICINE.com
Ivet Castelo y Marta Lallana
Ivet Castelo y Marta Lallana
Alumnas de la Universidad barcelonesa Pompeu Fabra, encabezaron como directores el trabajo de fin de carrera de su promoción, titulado "Ojos Negros", en honor del pueblo de Teruel de donde es originaria la familia de la primera. La cinta, ahora estrenada en un apartado paralelo del Festival de Málaga antes de participar en el próximo BAFICI argentino, aspira a ilustrar el complicado paso de la infancia a la edad adulta, contaron en esta entrevista exclusiva con NOTICINE.com.

- ¿Cuál fue el punto de partida de la película? El film es un trabajo que hicieron en la universidad, pero ¿por qué esta historia? ¿Cómo llegaron, dentro de un colectivo, a ser las directoras?
Marta Lallana: La peli nace como trabajo final de la carrera. Dentro del marco académico de la Pompeu Fabra (universidad) te hacen elegir llevar a cabo un trabajo final entre un cortometraje, largometraje… Nos lanzamos cuatro estudiantes en grupo y dijimos "vamos a por ello". La idea desde el inicio ha sido trascender más allá del marco académico porque acabamos la carrera con una tutorización bastante fuerte a nivel de guion. Hay talleres con cineastas como Jonás Trueba, Clara Roquet o Elías León Siminiani, y tú acabas cuarto de carrera con un guion listo para rodar. Luego entró Nanouk films, la productora. La historia les convenció y decidieron meterse en el proyecto. Gracias a ello, dejamos de lado la parte académica y fuimos hacia algo más profesional.
Ivet Castelo: Sobre la historia, el tema de la película del paso a la edad adulta, era algo que ya habíamos hablado entre nosotras. Nos interesaba y nos gustaba. Entonces, nos fijamos en la hermana de Marta, quien estaba viviendo ese periodo, y quisimos retratarlo.

- ¿Fue difícil convencerla de que fuera la protagonista?
Lallana: Sí. Cuando se lo propuse no quería, no lo veía nada claro. Yo tampoco, era el primero proyecto serio que hacía. Costó mucho, al principio decía que no, pero todos queríamos que fuera ella. Al final, tras cinco meses pensándoselo, vino al casting y coincidió con Alba. Allí tuvieron mucha complicidad.

- Hay muchas películas de adolescentes que se hacen con una visión adulta. ¿Creen que su película puede llegarle más fácil a un adolescente que a una persona de otra edad?
Lallana: No estoy del todo segura. Hemos intentado huir de hacer una película para adolescentes. Está al alcance de ellos, pero queríamos hacer algo más profundo, más relacionado con el drama familiar. Quizá por ritmos tampoco acabará de coincidir con el gusto más joven.
Castelo: Creo que no es solo para adultos. Es una peli bastante fría. El espectador no llega a sentirse muy cómodo porque en todo momento la actriz no está nunca cómoda realmente, siempre hay alguna tensión. En cambio, toda la parte de Alicia con Paula puede ser llamativa para gente de esa edad y para adultos que recuerden sus veranos en el pueblo.

- ¿Hasta qué punto se puede calificar la historia de la película de biográfica? Basada en su vida real o en la de su familia…
Lallana: La historia tiene aspectos personales. Es el pueblo de mi familia, mi hermana… pero no es un retrato de familia. Mi relación con el pueblo, que es Ojos negros, es muy parecida a la del personaje de Paula, en cambio, la de Ivet es parecida a la de Alicia, ya que tiene un pueblo en Andalucía al que iba cada verano. No es exclusivamente un retrato de familia, hay muchas cosas de cada una volcadas en la película.
Castelo: Yo creo que uno de los factores que hace la película más interesante es que tiene un punto personal e íntimo, pero es bastante universal porque no es estrictamente un retrato o documental.

- ¿La película final se parece a la que imaginaron en un principio?
Lallana: Yo creo que sí se parece. Hubo momentos, en el proceso de montaje, que perdimos la idea que teníamos al principio. Aun así, las dos estamos muy contentas porque sí hemos conseguido lo que queríamos.
Castelo: Estoy de acuerdo, el montaje fue el proceso más largo y duro. Hubo un momento en que lo vimos bastante crudo, en el que nos dijimos "jolín, no sabemos si esto va a funcionar…", pero luego entró una segunda montadora, le dio un par de vueltas y conseguimos "ver la luz". En este sentido, considero que lo que hay ahora se parece mucho a lo que teníamos en mente.

- ¿Cuáles son las perspectivas actuales de la película en cuanto a la posibilidad de distribución?
Castello: Por ahora ya tenemos algunos festivales confirmados, pero aún no los podemos anunciar. Filmin nos está llevando la distribución, por lo que podremos estar tanto en salas como en su plataforma, en julio aproximadamente. Creemos que la película tendrá un buen recorrido y será fácil que llegue al público.

- Se han visto obligadas a trabajar juntas por el origen del proyecto, pero, de cara al futuro ¿les interesaría realizar nuevos trabajos en conjunto?
Lallana: Creo que nunca nos lo hemos propuesto ni pensado. Estamos tan metidas en esta película que ninguna está mirando con distancia, ninguna de las dos está en futuros proyectos. Ahora toca relajarse y disfrutar del trabajo conseguido en estos tres años y ver qué pasa. Trabajamos muy bien juntas.


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