Edgar Ramírez: "En Venezuela hay que elegir entre lo malo y lo peor"

por © Redacción-NOTICINE.com
Edgar Ramírez
Edgar Ramírez
El actor venezolano Edgar Ramírez no es demasiado optimista sobre la situación inmediata en su país natal. Desde principios de mes, cuando comandos estadounidenses atacaron Venezuela y se llevaron por la fuerza a su presidente, Nicolás Maduro, el protagonista de "Carlos", "Libertador", "La red avispa" o "Emilia Pérez" ha estado pendiente de las noticias de su patria, en medio de un torbellino de emociones que al final, no le hacen ser optimista. "En este momento me siento aliviado, pero también emocionado y temeroso y exhausto. La gente tiene que entender que no hay buenas opciones viables para Venezuela. Hay que elegir entre lo malo y lo peor", afirma.

A medida que pasan los días, la estructura de poder construida por Maduro y su predecesor, Hugo Chávez, parece permanecer inalterable. El gobierno estadounidense ha optado por distanciarse de la oposición principal y apoyar a la número dos del régimen como líder interina, que parece seguir sus directrices. "La dictadura sigue teniendo el control", opina sin embargo Ramírez en entrevista con Hollywood Reporter, después de que la película que produjo el año pasado, "Aún es de noche en Caracas", de Mariana Rondón y Marité Ugás, recibiera una mención especial iberoamericana en el Festival de Cine de Palm Springs.

La historia se sitúa en el año 2017, durante las violentas protestas en Venezuela que dejaron cerca de doscientos muertos. Sigue a Adelaida, una mujer interpretada por la colombiana Natalia Reyes, quien regresa del cementerio tras enterrar a su madre y descubre que su apartamento ha sido ocupado por una mujer alineada con el régimen. Forzada a esconderse en la vivienda contigua, Adelaida comprende que, para sobrevivir, deberá abandonarlo todo: su país y su propia identidad.



"La película nos muestra lo que es despertar en un país que ya no reconoces", explica Ramírez. "No hay comida, no hay medicinas, no hay futuro. Esa ha sido la realidad de Venezuela durante los últimos 25 años". El actor hace hincapié en la dimensión humana del desastre, en cómo el colapso afecta a las personas comunes. "Uno de cada cuatro venezolanos ha abandonado el país. Esto no tiene precedentes. La película muestra lo que la gente, la gente ordinaria, hace cuando es empujada a una situación imposible y obligada a tomar una decisión imposible. Es la tragedia del totalitarismo, donde todo el tejido social se desgarra".

Ramírez fue una pieza clave para que el proyecto se concretara, ayudando a asegurar los derechos de la novela y asumiendo un pequeño papel en pantalla. A través de la historia de Adelaida, busca reflejar lo que denomina "25 años de destrucción bajo la Revolución Chavista, donde el gobierno confiscó tierras, hogares, negocios. La gente lo perdió todo, todo fue arrebatado a punta de pistola".

Sin embargo, se resiste a encasillar el film en un género puramente político. "Como artista, no me interesa eso, enviar un mensaje político. Espero que sea político solo en el sentido de que haga a la gente consciente y le importe lo que ha estado sucediendo en Venezuela", aclara. Para él, se trata de un testimonio y, a la vez, de una advertencia.

Con Maduro fuera del país pero su sistema aún vigente, con represión y negociaciones que giran en torno al petróleo y el poder, Ramírez ve en el cine una forma de resistencia necesaria. "Una historia humana sobre la pérdida de la humanidad, la pérdida de la identidad y la lucha por sobrevivir cuando no hay buenas opciones viables", define. "Necesitamos seguir contando nuestras historias. Contar historias te hace sentir menos solo. Y ahora mismo, eso importa más que nunca".

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