Rosarino Juan Cruz Mangiantini habla de su opera prima, "Karma Negro"

por © Redacción (Argentina)-NOTICINE.com
"Karma Negro"
"Karma Negro"
La idea llegó una noche, en la radio de un taxi. Juan Cruz Mangiantini volvía por las calles de su Rosario natal después de ver una película de Claudio Perrín en el cine El Cairo. Sobre el asfalto oscuro, escuchó frases sueltas, diálogos cruzados en la frecuencia del radiotaxi. Esa misma noche, en su casa, escribió lo que sería, casi diez años después, la sinopsis de su primera película. La llamó "Karma Negro", se estrenó el pasado noviembre en su ciudad y este año espera circular internacionalmente. El guionista y director la califica como "una reflexión sobre la culpa, la redención fallida y cómo la violencia, una vez desatada, engendra más violencia".

El proceso no fue rápido. Mangiantini habla de una década de escritura, de escenas que se sumaban y se restaban, de personajes que se reescribían. "Me tomé el privilegio de escribir cuando realmente lo sentía, no solo cuando tenía tiempo", dice en La Capital. "Eso hizo que el proceso fuera largo, pero también más honesto". En el medio, hubo intentos fallidos. En 2016 trataron de grabar un teaser, pero el director reconoce que no tenía ni la experiencia ni los recursos. Más tarde, dentro de una ONG que reunía a técnicos y actores, presentaron el proyecto para un festival de realización en diez días. Llegaron a armar un equipo, pero conflictos ajenos obligaron a cancelar. "Fueron golpes duros, que me hicieron dudar", admite. "Pasé por momentos muy difíciles, incluso una depresión".

El rodaje finalmente ocurrió en San Jorge. Duró quince días. Llegaron con un equipo reducido, las cabezas de área y algunos asistentes clave. El plan de rodaje se armó casi sobre la marcha. El intendente local apoyó el proyecto y la comunidad se involucró. "Yo tuve que adaptar el guión, que estaba pensado para Rosario, pero esa transformación le dio identidad propia", cuenta Mangiantini. Una escena clave se filmó en Carlos Pellegrini, en la estación de GNC "La Nonna Luisa". La película, un drama con elementos de thriller y cine negro, sigue a Claudio, un remisero (chofer) informal y alcohólico interpretado por Claudio Medina. Superado por la economía y los problemas familiares, el personaje intercepta el dinero del rescate de un secuestro. La decisión tendrá consecuencias.

El elenco lo completan Adriana Bernardi como Marta, Ámbar Reschia y Geo Celiz Montecchia compartiendo el rol de Camila, Danilo Monge como Marciano, Eric Bier como Turco y Mauro Lemaire como Negro. La dirección de fotografía es de Mariano Ferrari, el sonido de Nahuel Horacio Reyes Sosa, el arte de Elisa Rodríguez y la música original de Jeremías Sorrequieta. La producción estuvo a cargo de Minga Films, con el apoyo del municipio de San Jorge y Cultura Santa Fe.



Para Mangiantini, el oficio de director se aprendió desde abajo. Pasó por varios roles en rodajes: asistente de cámara, gaffer, director de fotografía. Esa experiencia, dice, le dio una visión completa. "Dirigir no es solo decidir planos o escenas. Es un acto humano", explica. "Tenés que liderar desde lo humano, estar con el equipo, saber qué necesitan las personas detrás de cada rol". Después de tantos años pensando en esta película, su mayor preocupación al llegar al set era el clima del equipo. "Lo que más me preocupaba era que la gente que trabajara en ella estuviera a gusto, que se levantara cada día con ganas. Para mí, dirigir es acompañar, escuchar, entender que detrás de cada función hay una persona con su propia vida y sus propios problemas".

La película se estrenó en 2025 y obtuvo el Premio del Voto del Público en el Festival Latinoamericano de Cine Rosario de ese año. "Fue muy especial", comenta Mangiantini. "Más allá de la crítica, lo que más me importa es la conexión con los espectadores. Que la gente se haya sentido interpelada por la historia confirma que valió la pena todo el esfuerzo".

Entre sus referentes, nombra a un director argentino en particular: Fabián Bielinsky. "‘Nueve reinas’ y ‘El aura’ son para mí la elite del cine de autor en Argentina", afirma. "Tenía una visión muy amplia y sabía exactamente lo que quería. Su forma de escribir y dirigir me mostró lo difícil que es hacer cine, pero también lo que significa hacerlo con convicción". De él tomó una idea que lo acompañó: "Un buen guión no garantiza una buena película, y un mal guión puede convertirse en algo grande si lo toma el director adecuado".

Sobre el cine argentino actual, Mangiantini observa una tradición fuerte de cine de autor, pero también un camino difícil. "Falta financiamiento, falta apoyo sostenido", señala. "Aun así, creo que lo que se hace acá tiene un valor enorme, porque refleja nuestra identidad y nuestras contradicciones. 'Nueve reinas' es un ejemplo: imposible de replicar fuera de Argentina".

Ahora, con "Karma Negro" terminada y con un premio del público, piensa en lo que sigue. "Después de todo lo que pasamos, sé que no quiero detenerme", dice. "‘Karma Negro’ me dio la certeza de que puedo contar historias desde donde estoy, con los recursos que tenga, pero con la convicción intacta". Su conclusión es simple, y vuelve al origen humano de su proceso: "Lo más importante es que la gente que se sume tenga ganas, que se levante cada día con entusiasmo. Si logramos eso, cualquier proyecto puede salir adelante".

Sigue nuestras últimas noticias por INSTAGRAM, BLUESKY o FACEBOOK.