Cineastas judíos e israelíes dicen sufrir también boicots como consecuencia del genocidio en Gaza
- por © Redacción-NOTICINE.com

El caso de la actriz mexicana Melissa Barrera, despedida por los productores judíos de la saga Scream tras manifestarse contra el genocidio de Israel sobre la población civil en Gaza y acusada de "antisemita", ha sido solo un elemento en la traslación al mundo del cine internacional de las tensiones bélicas entre Israel y Palestina. Luego de la venganza por los atentados de Hamas que provocaron 1200 israelíes muertos y 250 secuestrados, que ha costado hasta ahora cerca de 44 000 víctimas palestinas, en su mayoría civiles, mujeres y niños, cineastas israelíes dicen estar sufriendo represalias.
Este panorama -informa Variety- quedó reflejado en un correo enviado por Liat Benasuly, productora de "Fauda", quien reunió a un grupo de casi 100 personas, incluidas figuras como Mayim Bialik y Montana Tucker, en la casa de Sherry Lansing en Los Ángeles. En su mensaje, Benasuly advirtió que muchos inversionistas y colaboradores han detenido sus asociaciones con creadores israelíes desde el 7 de octubre de 2023, dejando un déficit de financiamiento del 20-30% en la mayoría de los proyectos. "Este déficit de financiamiento ha tenido un impacto significativo en nuestra industria y en la capacidad de crear contenido", señaló.
Esta situación refleja una atmósfera de boicots y listas negras que afecta tanto a israelíes como a figuras propalestinas en el ámbito del entretenimiento. Por un lado, los festivales de cine han excluido proyectos israelíes, incluso aquellos sin contenido político. El Festival de Cine de Toronto de 2023, por ejemplo, no incluyó producciones israelíes en su programación inicial, salvo "Bliss", de Shemi Zarhin, agregada a última hora. Por otro lado, aquellos que han expresado posturas contrarias al genocidio en Gaza también enfrentan represalias. Susan Sarandon fue despedida por su agencia UTA tras participar en un mitin pro-palestino. En declaraciones a Variety, dijo: "He perdido trabajo, amigos y familia, pero también he ganado inspiración de aquellos que creen en un mundo mejor y alzan la voz para detener el genocidio".
Proyectos destacados también han sufrido las consecuencias de este clima polarizado. "Come Closer", un drama de Tom Nesher sobre el duelo de una joven, fue rechazado inicialmente por Sundance y Tribeca antes de ser aceptado y galardonado en Tribeca con el premio Viewpoints. Sin embargo, sigue enfrentando rechazo en otros festivales, como ocurrió en el Festival de Cine de Tesalónica, donde activistas lo calificaron de "artwashing". Shoval Tshuva, directora del corto "Funky", describió cómo su obra, centrada en una experiencia personal de agresión sexual, fue retirada de varios festivales sin explicación. "Olvidé que soy israelí y judía, y que eso trae consigo otro tipo de discriminación", expresó Tshuva.
El efecto del conflicto también ha alcanzado a figuras prominentes como Roger Waters, exintegrante de Pink Floyd, quien perdió el apoyo de la editorial musical BMG tras críticar a Israel. Según Waters, la decisión fue influenciada por presiones externas. Mientras tanto, los cambios en el enfoque de Hollywood se han visto reflejados en decisiones como la de Disney al modificar el trasfondo del personaje de Sabra en la próxima película "Captain America: Brave New World", eliminando su conexión con el Mossad.
Dana Schneider, productora de comerciales, señaló que desde octubre ha experimentado un colapso en su carga laboral. "Era el año más ocupado de mi carrera, y lo vi derrumbarse en semanas", comentó, cuestionando las razones detrás de esta caída.
Las tensiones también afectan la libertad de expresión. Sarandon advirtió sobre la erosión de los derechos de la Primera Enmienda: "Eso es lo que hace posible el fascismo. Nadie es libre hasta que todos somos libres".
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Este panorama -informa Variety- quedó reflejado en un correo enviado por Liat Benasuly, productora de "Fauda", quien reunió a un grupo de casi 100 personas, incluidas figuras como Mayim Bialik y Montana Tucker, en la casa de Sherry Lansing en Los Ángeles. En su mensaje, Benasuly advirtió que muchos inversionistas y colaboradores han detenido sus asociaciones con creadores israelíes desde el 7 de octubre de 2023, dejando un déficit de financiamiento del 20-30% en la mayoría de los proyectos. "Este déficit de financiamiento ha tenido un impacto significativo en nuestra industria y en la capacidad de crear contenido", señaló.
Esta situación refleja una atmósfera de boicots y listas negras que afecta tanto a israelíes como a figuras propalestinas en el ámbito del entretenimiento. Por un lado, los festivales de cine han excluido proyectos israelíes, incluso aquellos sin contenido político. El Festival de Cine de Toronto de 2023, por ejemplo, no incluyó producciones israelíes en su programación inicial, salvo "Bliss", de Shemi Zarhin, agregada a última hora. Por otro lado, aquellos que han expresado posturas contrarias al genocidio en Gaza también enfrentan represalias. Susan Sarandon fue despedida por su agencia UTA tras participar en un mitin pro-palestino. En declaraciones a Variety, dijo: "He perdido trabajo, amigos y familia, pero también he ganado inspiración de aquellos que creen en un mundo mejor y alzan la voz para detener el genocidio".
Proyectos destacados también han sufrido las consecuencias de este clima polarizado. "Come Closer", un drama de Tom Nesher sobre el duelo de una joven, fue rechazado inicialmente por Sundance y Tribeca antes de ser aceptado y galardonado en Tribeca con el premio Viewpoints. Sin embargo, sigue enfrentando rechazo en otros festivales, como ocurrió en el Festival de Cine de Tesalónica, donde activistas lo calificaron de "artwashing". Shoval Tshuva, directora del corto "Funky", describió cómo su obra, centrada en una experiencia personal de agresión sexual, fue retirada de varios festivales sin explicación. "Olvidé que soy israelí y judía, y que eso trae consigo otro tipo de discriminación", expresó Tshuva.
El efecto del conflicto también ha alcanzado a figuras prominentes como Roger Waters, exintegrante de Pink Floyd, quien perdió el apoyo de la editorial musical BMG tras críticar a Israel. Según Waters, la decisión fue influenciada por presiones externas. Mientras tanto, los cambios en el enfoque de Hollywood se han visto reflejados en decisiones como la de Disney al modificar el trasfondo del personaje de Sabra en la próxima película "Captain America: Brave New World", eliminando su conexión con el Mossad.
Dana Schneider, productora de comerciales, señaló que desde octubre ha experimentado un colapso en su carga laboral. "Era el año más ocupado de mi carrera, y lo vi derrumbarse en semanas", comentó, cuestionando las razones detrás de esta caída.
Las tensiones también afectan la libertad de expresión. Sarandon advirtió sobre la erosión de los derechos de la Primera Enmienda: "Eso es lo que hace posible el fascismo. Nadie es libre hasta que todos somos libres".
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