En 21 gramos

Benicio del Toro no quiere ser encasillado como "actor latino"

19-II-04

El actor puertorriqueño Benicio del Toro, candidato por segunda vez al Oscar al mejor actor de reparto (la primera vez lo obtuvo con "Traffic"), quiere huir de que se le etiquete como "latino" porque considera que su trabajo no tiene fronteras. "No quiero pasarme la vida tratando de salir del gueto ideológico y racial en el que los productores anglosajones han querido ponerme siempre. Aunque para algunos de mis compañeros esa situación es muy cómoda, para mí es inadmisible. Ni siquiera cuando era perfectamente desconocido en Hollywood acepté que se me definiera como un "actor latino", porque aunque soy de origen puertorriqueño, mi trabajo artístico tiene alcances universales", ha dicho el protagonista de "21 gramos" a La Opinión.

"Eso quiere decir que no sólo me interesa participar en films con temas latinos. Lo que siempre estoy buscando, en todo caso, son buenas historias que tengan personajes muy ricos y complejos", añade Del Toro, quien sin embargo, asume no haber acertado siempre: "Trabajar en una película sólo por dinero, como lo hice en "The hunted" (La presa) , dirigida por William Friedkin, junto a Tommy Lee Jones, no me produjo ninguna satisfacción espiritual. Creo que fue un error muy grande, de mi parte, aceptar ese rol que me ofrecieron. Supongo que lo hice cuando todavía estaba bajo la influencia del Oscar que obtuve con "Traffic". Recuerdo que en esos momentos mi vida estaba completamente fuera de control, hasta tal grado que llegué a creer que era el nuevo ídolo de Hollywood. Afortunadamente pude sobrevivir a la enorme tormenta de halagos y felicitaciones que estuvo cayendo sobre mí durante varios meses".

Benicio, quien pronto debutará como realizador, cree encontrarse más equilibrado ahora que la Academia le ha honrado por segunda vez con el film del mexicano Alejandro González Iñárritu "21 gramos", y confiesa no haber sentido la misma excitación de hace dos años: "Esta vez todo ocurrió de una forma muy distinta. Ni siquiera prendí la televisión a la hora en que se dieron a conocer las nominaciones. Mi agente llamó por teléfono para darme la buena noticia. En esos momentos yo dormía profundamente. El estaba tan emocionado que me pidió, por favor, que despertara. Cuando finalmente pude hacerlo le dije que tomara las cosas con calma y que dejara toda la emoción que sentía para el 29 de febrero. Lo bueno es que me hizo caso. Ahora él y yo estamos esperando, con toda tranquilidad, a que llegue esa noche".

Cree el actor boricua que una segunda estatuilla le daría mayor libertad de elección, para él más importante que la fama: "Durante mucho tiempo estuve participando en películas independientes en las que la imaginación y la creatividad siempre sustituían la falta de dinero. El primer Oscar que obtuve abrió una serie de opciones que yo nunca había tenido antes. Supongo que un segundo Oscar me daría la capacidad para poder elegir, con absoluta tranquilidad, cada uno de los films en los que yo quisiera intervenir en los siguientes 20 años. Tener esa clase de libertad, aquí en Hollywood, es algo que no puede comprarse con nada".

"Nunca sentí -añade- atracción por ser parte del mundo social que hay en Hollywood. Mi pasión por el cine está ligada a las películas que vi durante mi infancia. No quise volverme actor porque necesitaba fortalecer mi autoestima. Y tampoco tuve, alguna vez, el sueño de volverme rico y popular".
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Goeggel, Duque y Aljure

OPINIÓN: "María...", punta del iceberg en el nuevo cine colombiano

18-II-04

Por Alberto Duque

Durante las últimas horas los colombianos no han querido reducir el tono de euforia que los embarga gracias a los dos premios recibidos en Berlín con su película "María, llena eres de gracia". Al momento de escribir estas líneas las cadenas de radio y televisión, los periódicos, las revistas, las páginas Web, los comentarios en cafés, universidades, parques, colegios, tertulias y otros sitios de reunión giran todavía alrededor de esa muchachita, ese director joven, ese productor norteamericano y ese visionario colombiano que se unieron para hacer realidad este proyecto.

Lo mismo que ocurrió con otras noticias claves para los colombianos (el Nobel para Gabriel García Márquez; la muerte de Pablo Escobar; los triunfos de Kid Pambelé, Juan Pablo Montoya, Rodrigo Valdés y otros deportistas; los asesinatos de los periodistas Guillermo Cano y Jaime Garzón; la toma sangrienta del Palacio de Justicia por el grupo M 19; los terremotos de las pequeñas ciudades de Armero y Armenia; las muertes salvajes de líderes como Jorge Eliécer Gaitán y Luis Carlos Galán; las masacres frecuentes en zonas rurales como Bojayá; la destrucción del club social El Nogal; el resultado 5-0 contra Argentina; las bellezas triunfadoras en concursos mundiales…..), igual ha sucedido con la noticia de la Berlinale que ha sido amasada, compartida, deglutida, devuelta y convertida en el tema obligado para los próximos días, ya que el grupo completo de producción y realización estará varios días en el festival de Cartagena de Indias.

Todos coinciden en que esta noticia encierra un nuevo aire para el cine colombiano. Los padres seguramente verán con otros ojos que sus hijas escojan una academia para estudiar actuación. Los inversionistas no arquearán las cejas si un director de mochila y pelo largo llega en busca de dinero. Los críticos extranjerizantes se preocuparán más por analizar el cine nacional, y así sucesivamente. Los realizadores desanimados ahora apurarán la finalización de sus películas para exhibirlas en el país y llevarlas a numerosos festivales del mundo... como Víctor Gaviria a quien Cannes espera ansiosamente este año con su nueva "Sumas y Restas", mejor que sus largometrajes anteriores.

No es simple casualidad que el domingo 29, el festival de Cartagena y el Ministerio de Cultura por tercer año consecutivo realicen el Día del Cine Colombiano con la proyección de "Hábitos Sucios" de Carlos Palau, "Del Palenque de San Basilio" de Erwin Goeggel, "Humo en tus ojos" de Mauricio Cataño, "Malamor" de Jorge Echeverri y la triunfadora "María, llena eres de gracia" de Joshua Marston. Solo la primera ha sido estrenada comercialmente.

Mientras se concreta la aplicación de la nueva ley de cine que permitirá recaudar más de 6.000 millones de pesos (el cambio está a 2.850 por un dólar), avanzan numerosos proyectos de veteranos y nuevos directores. Paralelamente Ciro Guerra gana el premio de cine "en construcción" en San Sebastián; Patricia Cardoso (ganadora en Sundance del premio del público con "Las mujeres de verdad tienen curvas") prepara su nueva película con Halle Berry; Jorge Navas es admitido en el taller de guiones de Sundance; comienza el rodaje de "Rosario Tijeras" en Medellín y culmina el de "La gente honrada" con Victoria Abril en Bogotá.

Actualmente se hallan en preproducción, rodaje o posproducción, "Los actores del conflicto" de Lisandro Duque, "Colombian Dream" de Felipe Aljure, "Los últimos malos días de Guillermito" de Gloria Nancy Monsalve, "El Rey" de Antonio Dorado, "Perder es cuestión de método" de Sergio Cabrera, "La historia del baúl rosado" de Libia Stella Gómez y "Apocalipsur" de Javer Mejía. "Sin Amparo", dirigida por Jaime Osorio, productor de "María" no ha sido estrenada.

Analizando las consecuencias de los premios ganados recientemente por las películas colombianas en San Sebastián, Sundance y Berlín, Andrés Zambrano, editor cultural del diario El Tiempo escribió: "Marston y Osorio dieron en el clavo, hay que mirar hacia adentro. En nuestras historias está el futuro del cine nacional. Los primeros pasos ya se están dando, como se vio en La primera noche, de Luis Alberto Restrepo, por ejemplo. Una cinta sin pretensiones, llena de humildad, que tenía el único objetivo de reflejar el drama de los desplazados. Ese es el camino que siguió el cine mexicano con cintas como "Amores perros" y "El crimen del padre Amaro". Alfonso Cuarón, director de "Y tu mamá también", aseguraba: "Si hubiera hecho esta película en Estados Unidos, sería "American pie 2", para reflejar como hubiera que tenido que contar su historia si hubiera aceptado el dinero de Hollywood. Entonces, el camino del cine pasa por nuestros dramas, tragedias y alegrías. Los brasileños han aparecido en los últimos años en los premios Oscar con cintas como "Ciudad de Dios", "Estación central" y "Carandirú". Lo mismo sucede en Argentina, la cinta argentina que compitió con la colombiana en Berlín, "El abrazo partido", refleja el drama de la crisis económica de la Argentina en la comunidad judía".

Haciendo cuentas sobre recientes galardones al cine colombiano, el crítico Jimmy Arias recordaba: Carolina Lizarazo, mejor actriz (La primera noche) en el Festival de Buenos Aires; "La sombra del caminante" de Ciro Guerra, premio Cine en Construcción, en San Sebastián 2003; "Las mujeres de verdad tienen curvas", de Patricia Cardoso, premio del público en Sundance 2002; "Como el gato y el ratón", de Rodrigo Triana, Sol de Oro en Biarritz 2002; "Bolívar soy yo", de Jorge Alí Triana, premio del público en Tolouse, Ombú de Oro a mejor película y Ombú de plata a mejor filme latinoamericano en Mar del Plata; "Kalibre 35", de Raúl García, premio de las Américas en Bruselas y premio en Toronto, 2001; "La Virgen de los sicarios", Premio del senado Italiano en Venecia y mejor film de realizador no latinoamericano sobre América Latina en La Habana, 2000.

El tema de "María", por supuesto, apenas comienza. Los colombianos somos así: reiterativos, cansones, insistentes, hasta cuando el grupo de la película se despida de Cartagena y la muchacha bonita sea retratada caminando, bajo el sol, sobre las murallas de una ciudad que ya no se impresiona con nadie, y ella regrese a Nueva York a encontrarse en Madison con algunos colombianos que, en ese momento, necesitan evacuar las 65 bolsitas de droga que cargan en los intestinos.
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Apasionados, su último trabajo argentino

Natalia Verbeke rueda en un "Madrid" porteño

17-II-04

Menos conocida en su país natal -la Argentina- que en el adoptivo, España, Natalia Verbeke ha regresado a "su" Buenos Aires, para rodar una película. Hasta aquí, todo relativamente normal, porque en esta ciudad ya hizo "El hijo de la novia", de Juan José Campanella, y "Apasionados", de Juan José Jusid, dos éxitos de taquilla en los que pudo demostrar que a pesar de llevar casi 18 de sus 28 años en España, aún se expresa correctamente con acento porteño. Sin embargo, ahora -mira tu por donde- debe hablar en "castellano", porque "El juego de la verdad" se desarrolla teoricamente en un Madrid, recreado en Buenos Aires.

"Rodamos aquí por una cuestión de costes -cuenta Natalia al diario Clarín este martes-, aunque en realidad, la película transcurre en España, pero hacerla aquí es más económico. Es una comedia romántica sobre dos parejas de amigos íntimos cruzadas, en la que todo se enreda".

Verbeke, que precisamente está de actualidad en Argentina por el estreno aquí de "El otro lado de la cama", protagoniza esta nueva película dirigida por Alvaro Fernández Armero al lado de Tristán Ulloa y María Esteve, y aunque la cosa no tenga nada de argentina, la productora del recién premiado en Berlín Daniel Burman participa también en el proyecto.

Cuenta Verbeke a Clarín que ha encontrado mejor este su país natal desde que acudiera la última vez, para rodar "Apasionados": "Fue justo cuando sucedió todo lo del corralito. Ahora veo más esperanza en la gente y la verdad que me hace ilusión. Hay fe en lo que está pasando. Ojalá mejore todo".

Feliz por su popularidad en España, donde el año pasado estrenó dos películas, "El punto sobre la i" y "Días de fútbol", además de prestar su voz al dibujo animado "El Cid", Natalia cree tener aún mucho camino para considerarse una actriz "importante", aunque confiesa que nunca se hubiera imaginado "llegar hasta donde estoy ahora". Un tanto encasillada como actriz de comedia, sueña con "un papel dramático de los que te mueres de llorar, llorar y llorar".

Y, por supuesto, le gustaría volver a trabajar con un director argentino: "Me encantaría. Estuve a punto de rodar "Hermanas", la película de Julia Solomonoff, pero no pudo darse por una cuestión de fechas". Mientras, se conforma con no perderse un estreno en España, donde -dice- "gusta mucho el cine argentino y estoy al tanto de todo lo que llega. De lo último que vi, me gustó mucho "El bonaerense".
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Jorge Perugorría

Regresa Cremata con un film político e infantil

17-II-04

El realizador cubano Juan Carlos Cremata Malberti, responsable de la exportada cinta "Nada", volverá a ponerse tras la cámara para realizar una película que relacionará las diferencias políticas con el mundo de la infancia. "Viva Cuba" se titula esta cinta calificada por Cremata en su presentación con "hecha para niños y con niños, de aventuras". Luisa María Jiménez y Jorge Perugorría participarán también en la cinta, aunque los personajes centrales son dos niños, -Malú y Jorgito- a quienes sus familias, enfrentadas por motivos políticos derivados de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, tratan de separar.

"Es una cinta -ha dicho el realizador- que amén de insertarse en el conflicto político que significa la realidad cubana actual, va también hacia un discurso humano, hacia el niño que está en cada uno de nosotros y la necesidad de que se les tome en cuenta". Añade Cremata que aunque sea un film infantil "va dirigido a todo el público y los adultos deberían verlo, porque el conflicto entre Cuba y EEUU es muy adulto y quiero verlo precisamente desde los ojos de un niño y con la importancia que además tiene que tener para un niño".

"Creo -insiste- que los niños de todas maneras están mezclados en este conflicto político, porque viven hoy en día en medio de este diferendo, y éste es el caso de dos niños que no dejan de serlo y lo que quieren es defender su derecho a quedarse con sus amigos, con su educación, su escuela, con la gente que conocen".

Sin embargo, el autor de "Nada", que escribió este guión con Manolito Rodríguez, matiza que por encima de todo "Viva Cuba" será una cinta de entretenimiento, con la huída de estos niños de sus padres y de la policía, "en la se van enredando en miles de aventuras por toda la isla, y hasta se meten en un acto político masivo".

Este primer rodaje cubano de 2004 se iniciará el mes próximo y la cinta resultante debería estar lista para estrenarse en el Festival de La Habana del próximo diciembre. Jorge Perugorría tiene otro film cubano en cartera este año, "Gente de pueblo", cuya filmación también está muy próxima, en Mayarí Arriba (Santiago de Cuba) y La Habana. "Pichi" compartirá elenco en esta realización de Humberto Solás con los mismos protagonistas de su anterior "Miel para Ochún": Isabel Santos, Mario Limonta y Adela Legrá.
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Jaime Osorio (©WireImage)

REPORTAJE: Tres historias personales en "María, llena eres de gracia"

16-II-04

Detrás de la película "María, llena eres de gracia", ganadora en Berlín de dos galardones significativos, mejor actriz para Catalina Sandino y el premio Alfred Bauer (fundador del festival) a la mejor ópera prima, después de recibir en Sundance el premio del público en enero, se esconden varias historias humanas, algunas dramáticas, otras felices que reflejan el riesgo y la aventura de hacer cine en Latinoamérica, sobre todo con un tema como las "mulas" colombianas (hombres y mujeres que entran a Estados Unidos con los intestinos repletos de cocaína en bolsitas de plástico que en la mayoría de las ocasiones explotan y matan a su víctima) que no siempre aparece en la prensa.

La historia de Catalina Sandino, bogotana, 23 años, a quien su madre define como una muchacha inteligente, estudiosa, ambiciosa y decidida, es apasionante porque alternó sus clases de secundaria con una academia de actuación, participó de varios montajes teatrales, estudió algunos semestres de Publicidad en una universidad, se presentó infructuosamente a varias audiciones para comerciales de televisión y, convencida por su madre y una amiga asistió a las pruebas que realizaban los productores de "María" en Bogotá, para escoger la protagonista.

Sandino llegó llena de dudas, casi mecánicamente sin saber que ya habían pasado varios meses y más de 800 candidatas en Bogotá, Nueva York y otras ciudades para un personaje que, según el guionista y director Joshua Marston debía ser interpretado por alguien que comprendiera y encarnara las contradicciones que hacen real el personaje. Grabó algunas escenas, improvisó sola y acompañada, dejó que la cámara se enamorara de ella y se marchó. Cuando Marston revisó la prueba sintió que ahí estaban la frescura, la seguridad, el riesgo y la apariencia que estaba buscando. Varias semanas despuès cuando se conocieron en Bogotá, el director solo le dijo una frase: "Wellcome, María".

Después del rodaje en Queens y otras zonas de Nueva York, la joven decidió quedarse en Estados Unidos estudiando, trabajando y conociendo otros personajes que hubieran podido aparecer en su película. Lo primero que hizo cuando le contaron del premio en Berlín compartido con una de las grandes, Charlize Theron, fue llamar a la madre, llorar, reir, enviar besos a familiares y amigos. Como le contaría a los periodistas colombianos que no dejaron de llamarla durante el fin de semana, "Cuando escuché a mi mamá, confirmándome la noticia más hermosa de mi vida, me serené un poco y le dije lentamente y con el amor más puro y el agradecimiento más grande: ‘Este premio te lo dedico, mami. Es tuyo. Soy feliz de poder decirte esto y saber que lloramos de felicidad’". Después de marchó a la ceremonia pero por dentro, seguía asustada como cualquier chica de 22 años.

La historia de Joshua Marston también es juvenil y apasionante. Conocedor de centenares de casos de "mulas" colombianas que murieron o cayeron en la cárcel o tuvieron que regresar con las manos vacias, decidió escribir una historia sobre la muchacha que abandona el cultivo de flores y la pobreza, acepta el encargo de viajar con droga a Estados Unidos y descubre el infierno con otros colombianos. Egresado de la escuela de cine de Nueva York, con un claro interés antropológico, entrevistó a centenares de personajes, familiares y testigos en Queens, Brooklyn y otras zonas, y se convenció de la riqueza temática que había en esos dramas personales. Investigó sobre la vida en los cultivos de flores, las familias colombianas, grabó, habló, comprobó los datos, buscó a los agentes de Inmigración, compartió arrestos con policías, visitó a colombianos detenidos en distintas cárceles, aprendió de un experto cómo se empacan las "pepas" que son tragadas por las "mulas", habló con cirujanos y abogados, y en todo momento, confiesa, supo que la película sería no sobre el tráfico de drogas sino sobre una muchacha de 17 años, cultivadora de flores, llena de ilusiones. En todo ese proceso contó con el apoyo y los contactos de Orlando Tobón, líder de la comunidad colombiana en Nueva York quien desde hace 20 años realiza una labor piadosa: reclamar los cadáveres de las "mulas" sin familiares y repatriarlos a Colombia. Convertido en productor asociado aportó una serie de datos y personajes que enriquecieron la historia.

Entonces le entregó el guiòn al productor independiente Paul Mezey, cuyo padre había crecido en Colombia. Director y productor realizaron varios viajes al escenario de la historia y entraron en contacto con todo un personaje del cine latinoamericano, el productor colombiano Jaime Osorio. El rodaje por problemas de seguridad fue realizado en Ecuador que tiene locaciones idénticas a las originales. Cuando supo del premio en Berlín, Marston dijo a los periodistas: "Se lo dedico a Colombia. Espero, con toda la humildad, que reciban este como un triunfo del país, porque esta es una película colombiana, que le hace justicia a un drama de una sociedad que ha sufrido mucho".

La historia del productor Jaime Osorio, asociado a buena parte del cine colombiano. Como realizador tiene "Confesión a Laura", 1991, filmada en La Habana convertida en la Bogotá del 9 de abril de 1948, con esos personajes vestidos de paño y sombrero bajo el sol cubano que los derretía; también "Sin Amparo" que pronto estrena. Como productor, "La virgen de los sicarios" de Barbet Schroeder, 2004, filmada en Medellín y "La sombra del caminante" de Ciro Guerra, ganadora el año pasado en San Sebastiàn del premio al cine "en construcción", es decir, sin finalizar. Cuando le preguntan de dónde viene ese ojo o mejor, ese olfato para apoyar proyectos que luego son premiados en festivales, responde austeramente: "Basta que me emocionen, que me sorprendan, que me gusten para que los apoye e invierta en ellos".

Durante todos estos años ha estado vinculado a numerosos proyectos de directores veteranos y jóvenes, pero como lo confesó en diálogo con el crítico y escritor colombiano Orlando Mora, uno de los mayores impactos lo tuvo mientras rodaba con Barbet Schroeder: "Se le aprende todo porque es importante más como persona que como director, es muy pasional en lo que hace y pone todo su empeño en cada una de las cosas que hace y eso me parece muy importante. Siempre está ensayando cosas y corriendo riesgos y sabe que tiene que responder, por ejemplo, no hay en Medellín un experto en diseño de vestuario, entonces busca un sastre bueno y le explica cómo es y corre el riesgo, aunque sabe que él tiene que responder y eso es muy bueno para el cine nuestro".
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